jueves, 20 de diciembre de 2012

Queridos Reyes Magos


Este año en que buena he sido, querría haceros llegar mis peticiones y mejores deseos para 2013, a saber:
Un dirigente en el Gobierno que sea un líder y un país que lo pueda elegir.

Un “voto de confianza”, confianza en la justicia y justicia para todos.

Ver a los 360.000 políticos que sobran guardando fila a la vez en una misma oficina del INEM y a los casi seis millones de parados levantando la copa del desempleo.
 
Callarle la boca a la hipocresía y empezar a escuchar la verdad.

Que los sindicatos vuelvan a ser aquellos gremios que defendían a los trabajadores en el seno de la actividad artesanal.

Que esta guerra sea la única en que no crezca el silencio.
Que la lucha por los derechos primarios no sea un constante desafío.
Una bombona de oxígeno para cada espalda.
Que cada local vacío albergue un nuevo talento, que cada casa vacía vuelva a ser un hogar.
Que cada céntimo de euro recaudado a la fuerza, reforma tras reforma, cumpla con auténticas necesidades.
Que la educación, la investigación, la sanidad, el desarrollo se vuelvan a considerar una inversión y no un gasto.
Que lo viejo acabe de morir, lo nuevo termine de nacer y que no nos encuentren donde nos abandonaron.
Que la crisis no se convierta en algo normal, que nadie se acostumbre a convivir con ella.
Que los ayuntamientos de todas las ciudades de España apaguen las luces de Navidad y con el ahorro costeen la de quienes no pueden pagar la luz en su casa.

Un abuso de menos por cada carencia (de más).
Que nadie dé la campanada y que no nos den las campanadas.

Volver a desear las cosas que deseábamos antes de que nos faltara lo imprescindible…
Espero que esta carta llegue a tiempo (de salvar la situación). De no ser así, valoraremos la posibilidad de entonar una plegaria por el milagro de los panes y los peces (otra ya no nos queda). Majestades, haced lo que podáis. Es de suponer que los recortes hayan llegado también a Oriente y que este año más que nunca se os acumulen las solicitudes. Entenderemos que no se pueda cumplir con todo (llevamos un año haciéndolo) y que tengamos que seguir conformándonos con lo que venga, pero os esperamos con igual ilusión. Buen viaje.

Nota de esperanza: El tiempo tampoco hubiera entendido de la firmeza de la mano del hombre. Lo que no se atreven a maldecir los vientos de una crisis, lo somete a su juicio el dictado de la fugacidad. Nos arrolla sin dejar que nos bañemos dos veces en la misma ola bajo la consigna del naufragio, porque concibe la travesía como una crisis constante, como un cambio continuo en el que no cabe esa exigencia de fundamentos perpetuos  tan nuestra.
Pronto, la marea del tiempo se nos lleva otro año sin habernos permitido sentar los cimientos de este país de mudanza que naufraga todos los días un poco. Pero no podemos dejar de creer que en cualquier devenir existe un instante en que podemos captar la imagen del mundo a nuestra medida. Lo indispensable es que estemos dispuestos a ver ese momento que nos permita fijarle la sonrisa a la vida.

Nota de agradecimiento: Feliz Navidad mis queridos blogueros de España y también mi felicitación con mención especial para los que me seguís desde Alemania, Estados Unidos, Argentina, México, Perú, Venezuela… Sé que estáis allí; agradezco infinitamente que estéis.

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Sé que lo es, pero en esta noche mágica de Reyes pedir es gratis (de momento). Con que se nos cumpliera uno de nuestros deseos, volveríamos a creer en la ilusión.
      Gracias por volver. Un saludo.

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