viernes, 18 de enero de 2013

¡Marchando otra de impuestos!


El Tribunal de Luxemburgo llamó ayer a la Moncloa para decir que no estamos aplicando bien los tipos de IVA. Fuentes del Ministerio aseguraron que están “analizando con detalle el contenido de la sentencia”, vamos, que van a ver cuánto pueden rascar, porque no me creo que tengan alguna objeción que hacer a la bandera verde para la recaudación. La cuestión radica en que el tipo de IVA a aplicar a los productos farmacéuticos y equipos médicos es el reducido (10%) siempre que se adquieran para uso personal, pero se debe aplicar el tipo general de IVA (21%) a los productos intermedios, sustancias medicinales, principios activos adquiridos por las empresas fabricantes de los medicamentos, o al instrumental y material médico y veterinario que adquieren los profesionales, que hasta el momento también se facturaban al 10%. La Corte recuerda que la finalidad de la aplicación de los tipos de IVA reducido "es, en particular, disminuir el coste para el consumidor final de determinados bienes esenciales". En ese contexto, subraya que el coste del instrumental y material médico y veterinario "rara vez será soportado directamente por el consumidor final, dado que estos artículos son principalmente utilizados por profesionales de la sanidad para la prestación de servicios”.

La cuestión es complicada, puesto que los medicamentos en concreto pueden ser adquiridos por pacientes individuales o por hospitales como entidades jurídicas. ¿Alguien confía en que éste o cualquier otro Gobierno español esté capacitado para aplicar un impuesto distinto a un mismo artículo en función del  tipo de adquiriente del mismo? ¿Alguien ha pensado que exista alguna posibilidad de que el tipo de impuesto que se aplicará será el reducido para estos artículos con consumidores de ambos tipos? ¿Alguien, aunque existiera esa remota posibilidad y se aplicara un impuesto superior exclusivamente a la materia prima, que es la que únicamente adquieren las empresas para la elaboración de los productos farmacéuticos, ha creído que este incremento no revertirá en el precio del producto final para el consumidor, por mucho que el IVA sea siempre neutro para las empresas que lo elaboran y que facturan?

Ya ha saltado a la prensa como un desliz que el Gobierno se plantea subir el IVA de las gafas y los audífonos. Si esto es cierto, ¿debemos pensar que dentro de la jefatura no hay una sola persona que haya entendido que el producto final para el consumidor particular es el que justifica el IVA reducido porque es de primera necesidad y subsana una deficiencia? ¿O es que tanto tonto suma un listo y, aprovechando la llamada de atención y que el Pisuerga todavía lleva agua, volverán a atracar nuestros bolsillos antes de lo que ellos mismos esperaban poder justificar? Me juego tres o cuatro céntimos de euro a que ya tienen el cazo preparado al lado de la sentencia dictada por el Tribunal de Luxemburgo y que, en pocos días, cuando terminen de frotarse las manos ante el jugoso pastel, saldrá Don Mariano a la palestra a recitarnos a ritmo de rap lo que ya imaginamos.

Nota de Lo que el viento se llevó: Mientras que los ciudadanos vivimos controlados en nuestra economía hasta el registro del forro de la gorra, desde finales de los años 70 hasta prácticamente nuestros días ha existido el empleo de dinero en efectivo en todas las formaciones políticas para llevar a cabo remuneraciones internas. El asunto de los sobresueldos pagados por el señor Bárcenas a la cúpula directiva del PP, que hoy nos levanta de pronto las manos hasta la cabeza tapándonos las incipientes calvas, estaba absolutamente estandarizado y sistematizado, con todo lo que conlleva. Pero parece que sea el primer día que desayunamos sin diamantes.

3 comentarios:

  1. ¿Sabes lo más triste de todo? Es que la corrupción, el desperdicio, el caciquismo, la especulación, el robo sistemático, la economía sumergida... No nacieron de la noche para la mañana. SIEMPRE ESTUVO AHÍ. Y hemos votado una y otra y otra vez a políticos y a formaciones políticas que tenían corruptos en sus listas.

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  2. Antes de apretar el cinturón a los ciudadanos y asfixiar sus bolsillos, se deberían haber aplicado recortes en al elefantiásica Administración del Estado, en la reordenación y supresión de Ayuntamientos y diputaciones, en la supresión de las miles de empresas públicas y semipúblicas -deficitarias y onerosas-, que sólo sirven para colocar a los enchufados del partido gobernante en cada Comunidad Autónoma.

    A partir de ahí, si se puede pedir un esfuerzo a los ciudadanos.
    Pero lo que no es justo -y menos aún viendo a diario la corrupción rampante -, es que la factura del desmadre la paguen siempre los mismos.

    Saludos.

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  3. Claro, el iva general... Ni que los medicamentos fueran un bien de primera necesidad...

    Cada vez me parece m cierto que el mundo es una mala parodia de si mismo...

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