lunes, 7 de enero de 2013

Un minuto de silencio


El viernes asistí a La Romareda para presenciar el partido de fútbol que se jugaba el Real Zaragoza frente al Real Betis. Dejando a un lado la deportividad demostrada en su acepción más gimnástica, me sorprendió una vez más la nobleza que tantas veces nos acercan los jugadores. El Real Zaragoza decidió guardar un minuto de silencio en memoria del hijo de Fernando Esnáider, que falleció reciente y prematuramente a causa de una enfermedad terminal. Fue un momento de reflexión en el que algunos (quienes lo conocieran) pensarían en el homenajeado, y todos, en las pequeñas muertes que vivimos cada día, en nuestras carencias particulares, en lo que guardamos en el rincón que más nos duele y siempre que lo exhumamos nos roba una lágrima. Sesenta segundos de respeto durante los cuales en la grada en pie no se escuchó ni un estornudo, aunque a mí me hubiera gustado oír los pensamientos de los 17.000 asistentes al encuentro. Me conmovió comprobar que la emoción todavía nos embarga más que los bancos.

A la mañana siguiente, pensaba que deberíamos guardar un minuto de silencio cada día, como un ejercicio de reflexión, en memoria de todo aquello que vamos perdiendo:

Un minuto de silencio por la justicia.

Un minuto de silencio por esa sanidad pública que pretenden convertir en un negocio de la salud.

Un minuto de silencio por la Democracia tal y como la soñamos.

Por la Política (con mayúsculas) del discurso navideño.

Un minuto de silencio por la Navidad (con discurso o sin él).

Un minuto de silencio por la libertad.

Por el Movimiento 15-M.

Por nuestro trabajo y el de todos los que conocemos.

Por la educación de antes.

Por las oportunidades.

Por la igualdad.

Por la lucidez mental y moral.

Un minuto de silencio por la conciencia que vamos dejando atrás.

Un minuto de silencio por la humanidad.

Por la paella, la tortilla de patata y la sangría.

Por la pandereta.

Un minuto de silencio por España.

Nota de indignación: Rato ha sido nombrado miembro del Consejo Asesor de Telefónica para Europa y cobrará 200.000 euros en concepto de dietas sin dedicación exclusiva (otro consorte con-suerte). Éstas son las consecuencias de la privatización; lo que era de todos es hoy la ocasión de oro de unos pocos.

Nota de próxima injusticia: Se ha presentado una querella contra Rajoy, cuatro ministros y 63 diputados por cobrar unas dietas astronómicas viviendo en Madrid (Don Mariano concretamente vive en la Moncloa, residencia que también pagamos). ¿Podemos esperar que la querella prospere…? Ni en nuestros mejores sueños.

Nota de Motivación: La corrupción y el fraude ocupan el cuarto lugar en el orden de preocupaciones de los españoles, según una encuesta publicada por el Centro de Investigaciones Sociológicas. Matad al pueblo de hambre y no será capaz de ver más allá.

Nota de cierre: El Real Zaragoza perdió en casa. Como el CAI ganó en la suya, era prácticamente matemático y absolutamente predecible que todo no podía ser.

4 comentarios:

  1. Es mejor una oración que un minuto de insulso silencio.

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    1. Gracias por su visita, Al Neri, y siento tener que disentir; no todo el mundo se siente capacitado para rezar, sin embargo, todos, en principio, llegamos preparados para reflexionar.
      Un saludo.

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  2. Menos mal que no se hizo un minuto de silencio por cada cosa que nos preocupa... no habría habido partido...

    Sonrio por no llorar.

    Un saludo

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