martes, 12 de febrero de 2013

Arriba el telón. El espectáculo debe continuar.

Vamos a tener que pedir disculpas uno a uno por indocumentados y por bocachanclas ahora que María Dolores lo ha explicado todo. Las subidas de sueldos en el Partido Popular se produjeron porque el entonces Presidente del Gobierno dijo que no había crisis (la culpa, de Zapatero) y, aunque ellos pensaban que podía estar equivocado y por eso le propinaron más palos que a una estera, obraron, de facto, según los dictados del partido en el poder. Claro, es que esto ya es otra cosa. Don Mariano, como no le gusta que se le cuestione, cuando se le pregunta por sus actuales ingresos, deja el interrogante en el aire, que hablar de dinero es y ha sido siempre una ordinariez, de manera que, si tenemos que esperar, esperamos a la próxima declaración de la renta, que el papel lo aguante todo, y, de momento, daremos por bien empleados los dos millones de euros que ingresa y justifica hasta el ejercicio 2011 porque ya sólo pueden formar parte de la más absoluta transparencia, como el agua que resbala entre los dedos.

Lo que todavía se hace un poco sospechosillo, y ahí lo dejo, es que, justamente en 2008, cuando repentinamente cesan las anotaciones en el diario de Bárcenas como si esa supuesta contabilidad B hubiera abandonado este mundo víctima de un súbito accidente, los gastos del PP en sueldos registran un aumento notable tirando a sobresaliente, y Rajoy, por esos caprichos de la casualidad, resultó ser uno de los afortunados, con un plumazo del 18% directo de la Bolsa a la renta. Pero Cospedal, que no deja un cabo suelto, atribuye este aumento a "pluses electorales", como podría atribuirlo a remiendo de calcetines o mondadientes con sus iniciales, pero vamos, que se justifica. Y yo no querría desdecirla, que la mujer, como el resto, hace lo que puede, aunque sea a nuestra costa, y no soy quien, aun sin poder evitar pensar que, en su partido, lo único que sigue siendo transparente (además de la pasta, que ha volado) somos los ciudadanos, que no se nos ve, y, quizá, las fotocopias del manuscrito Bárcenas que, de tan manidas, ya no hay grafólogo que se atreva con ellas.

Sea como fuere, es lo que hay, no lo que hubo. Como dijo Colón al hollar el Nuevo Mundo sin saber lo que pisaba, "hasta aquí hemos llegado", colmados de promesas sin cumplir, olvidados de nuestros derechos fundamentales, henchidos de deberes imposibles de asumir, herederos de una sinrazón impagable aunque bien pagada, sin oposición. Y ya no sé si cabe apuntar, así a vuelapluma, con las botas desatadas, que, si la Iglesia católica da un paso hacia el presente y actúa, si el Papa Benedicto (4x4) XVI anuncia que renuncia al cargo por falta de fuerzas, hecho que no tiene precedente desde la Edad Media, podríamos incluso agradecer que alguno iniciara un ejercicio de imitación y abandonara el cargo por otras muchas faltas, devolviéndonos la fe en un nuevo mundo resurgido de sus cenizas como un glorioso mito griego. Pero supongo que no.

4 comentarios:

  1. Escribes muy bien, y supones muy bien.

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  2. En honor a la dimisión del Papa, te daré una referencia bíblica. Antes pasará un camello por el ojo de una aguja que un gobernante español, dimita.

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  3. Magnífico texto pardiez!

    Es un placer leerte!

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  4. Lo que es un honor es teneros a los tres incondicionalmente participando de todas mis letras. Gracias, compañeros. M.

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