viernes, 15 de febrero de 2013

Rubalcaba, modelo de sobriedad.

Respondiendo a la provocación lanzada por el PP desde su piscina de barro, Rubalcaba finalmente la ha enseñado. Cinco días después de que Mariano Rajoy publicara a la fuerza sus emolumentos, Alfredo Pérez demuestra que la oposición a él no le sale tan rentable como al que hoy es el Presidente del Gobierno, aproximadamente un 60% menos productiva, sin empezar a comer, porque ha elidido las dietas, que no rentan. En el fondo, entre otras obviedades, éste es un nuevo anuncio de que los hijos vivirán peor que los padres y, desde arriba, comienzan a dar ejemplo de austeridad. En vista de que la injusticia ya se ha sentado en el Parlamento, el líder del PSOE, indignado un poco en general e imagino que en particular por la parte que le toca, sentencia que no va a tolerar que el Partido Popular intente despistar el asunto Bárcenas con un debate acerca de lo que ganan los políticos y, a continuación, por esos misterios de la oratoria, en otra maniobra incomprensible, reta a Rajoy a un desnudo integral instando a que todos los miembros de las Cortes y de la Administración general del Estado hagan una declaración de ingresos y patrimonio.

A Rubalcaba se le puede perdonar todo porque, con ese sueldo de administrativo en prácticas, no se le paga por pensar. Entendemos, por tanto, que, cuando se le acusa de estar tras los casos de espionaje en Cataluña, se trabe un poco y desarrolle su respuesta en los siguientes términos: "a mí, el espionaje político me parece repugnante. Me parece repugnante si se hace en Barcelona y me parece repugnante si se hace en Madrid. Siempre repugnante", reduciendo las ciudades de España a dos pudiendo haberlas nombrado todas, ya que había salido de casa y se le habían procurado los medios. Se le disculpa también que se entretenga en el vacío de la palabra política y no se pronuncie con contundencia en el asunto de su oveja negra, José Blanco, autorizando a que la Justicia siga su curso y el diplomático su discurso. Se le consiente que esté porque no se le nota tan apenas, porque, si otra cosa no es, es discreto. Y porque resulta que  nos sale barato.

Alfredo Pérez Rubalcaba presenta las rebajas del Congreso de los Diputados para la cuesta de 2013 ofertándose con la estrategia de márketing más tradicional: despreciando a la competencia en un anuncio comparativo. Y poniendo de relieve que, en cuestión de ingresos, también le vale el popular argumento "y tú más".

Nota para debate: Mariano Rajoy, alarmado por la pandemia de suicidios, propone, antes de debatir la ley de la dación en pago, derogar la ley de la gravedad.

3 comentarios:

  1. La sola idea de que los políticos presenten sus declaraciones es UNA ESTUPIDEZ. Nadie pone en su declaración lo que cobra en B. Eso lo sabe hasta el más tonto. Lo que habría que hacer es dotar de más medios a la Justicia, Hacienda y el Tribunal de Cuentas (para que no se escuden en que no los tienen para no hacer nada) y de menos medios a salvar a Bankia.

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  2. Enhorabuena por tu artículo, como siempre ha estado genial publicando las duras verdades que vivimos en esta España tan indignada.
    Me ha encantado ser tu visita 3333 FELICIDADES CAMPEONA.

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