jueves, 7 de marzo de 2013

Las anunciadas "querellas" del PP

Tengo un vecino que hace unos meses arrojó dos huevos de su ventana a la mía. Por la trayectoria del proyectil, puedo adivinar de dónde procedía el tiro, pero no me atrevo a forjarme un enemigo dentro de mi propia comunidad. De manera, que lo único que se me ocurre hoy a primera hora, imbuída de los últimos sopores, es presentar una demanda contra "un vecino" por atentar contra la transparencia de mi cristal. Luego me bajo del pedestal de la autoconfianza y el ridículo y aterrizo asumiendo que tal demanda nunca podría ser admitida a trámite, básicamente, porque la Ley de Enjuiciamiento exige que se aporten datos completos tanto del demandante como del demandado.

Bueno, pues llega el PP, con toda su prepotencia, y presenta una demanda escondida detrás de otra contra quien sea el autor de los falsos papeles que reflejan la contabilidad B de su partido por atentar contra su honor, haciendo uso y abuso de su posición y de una justicia que pagamos entre todos a un precio cada día más desorbitado. Y llega detrás el juzgado y, por ser vos quien sois, adelante con el expediente. El Partido sigue sin nombrar al autor de sus tembleques quizá porque sería lo mismo que admitir que la letra B es la misma que la de su extesorero y, un mes después de la publicación del escándalo, responde con una media medida judicial contra El País y el "desconocido" contable, que es de viñeta humorística para el periódico El Mundo, ya que es el medio que en este trance se salva de la nominación. A continuación, declaran, con ese mismo humor contagioso, por boca de González Pons que "igual que no se puede estar medio embarazado, en España no se puede estar medio demandado". Ji ji ji. Los integrantes del PP, "embarazados" hasta la boca, aparentan una vez más luchar contra un honor que tenían perdido por sus propios desméritos mucho antes de que Bárcenas nos enseñara el dedo. Atascan un poco más la justicia (tarde y mal) en un intento por seguir posponiendo explicaciones con imprecisas acciones legales reclamando inexistencias. Y nos dejan esperando a que sea esta misma justicia la que un día nos aclare sus miedos y sus mentiras.

El Gobierno se transforma en la imagen invertida de uno de esos cuadros en que aparece un payaso con la sonrisa pintada y una sola lágrima resbalando por la mejilla; lloran por fuera mientras se nos ríen por dentro. Afirman que no van a entrar en "el juego" del extesorero cuando acaban de presentar una demanda que no es sino la respuesta a la anteriormente presentada por el susodicho, provocando que la oposición y todo un país se cuestione por qué una demanda contra un periódico y un personaje de ficción y no una querella a las claras contra el señor Bárcenas. Consiguen que el descrédito de los ciudadanos se propague a todos los estamentos sociales. Elevan el problema de la corrupción política al segundo puesto en la escala de preocupaciones después del paro. Y permiten que las hojas del calendario vayan cayendo sin ganar otra cosa que no sea tiempo.

2 comentarios:

  1. Lo típico, cortina de humo tras cortina de humo. Al final aún se librarán por algún formalismo legal. Recuerda que pasó cuando el caso Naseiro (mentor de Bárcenas)

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  2. "por atentar contra la transparencia de mi cristal" :)))) muy buena :)))

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