domingo, 23 de junio de 2013

Ciudadano 14

La infanta Cristina estaba predestinada desde la cuna, a ser infanta y al infortunio, con un DNI maldito. Fue Franco quien impulsó la creación del actual DNI y empezó a contar a los españoles poniéndose el primero. Así fue como se autoasignó el número 1; el número 2 fue para su mujer y el número 3, para su hija. También fue Franco quien impulsó a la familia real al trono español y para ella reservó los números que van del 10 al 99, evitando el 13 por superstición, como en las ediciones de Gran Hermano. Cosas de reyes. La infanta Cristina lleva colgado del cuello el DNI 14-Z de Zúrich (principal ciudad de Suiza). Está claro que, si se saltaron el número 13, ella era, en la línea de sucesión, la destinataria de toda la mala suerte que pretendieron evitar. Su destino estaba escrito en las estrellas del paseo de la fama cuesta.

Despertarse un día nadando en medio del chapapote salpicado por Hacienda por un error inexplicable hasta para Montoro tiene que dejar un cuerpo como de haber nacido con el DNI equivocado. Tan malo es enterarse por la prensa de que los chanchullos que una creía haberle escondido al fisco descansen de pronto sobre la mesa de un juez, prescritísimos, como que nunca se hayan tenido ni vendido fincas por valor de un millón y medio de euros y la Hacienda Pública lo deje, como el que no quiere la cosa, a la sombra de la sospecha de todo un país que ya andaba con la mosca detrás de la oreja. En cualquier caso, a mí, el cuerpo que se le haya quedado a la infanta me importa poco, seamos francos. La cuestión me parece otra. Imagínense ustedes que un día hubieran sido propietarios de algún pedazo de tierra, más allá de la que todos tenemos en las jardineras del balcón, y que les hubiera dado el soberano capricho de venderla toda por 1,4 millones de euros. A los cinco minutos de declarar el pelotazo, Hacienda les hubiera enviado una paralela por mensajero urgente con un susto en las cejas que ni el de Zapatero, si bien esta operación justificaría su nueva residencia en un palacete en Pedralbes, por ejemplo. Imagínense que esas propiedades nunca les hubieran pertenecido y que nunca hubieran vendido ni pipas, pero que, presentando una declaración de ingresos de 200.000 euros al año, les arrolla el mismo majestuoso antojo de comprar un palacete en Pedralbes que cuesta la friolera de 7 millones de euros. A los tres minutos, Hacienda les hubiera enviado al mismísimo Zapatero con la paralela.

Sin embargo, si se es un ciudadano de dos cifras, uno no se entera ni de lo uno ni de lo otro ni de nada de nada. Hacienda sólo revisa los DNIs de más de tres cifras y se lía con los de dos porque eso tiene que ser un cajón de sastre y por la falta de costumbre. La infanta no realizó una venta de propiedades por valor de 1,4 millones. Ha sido un error de DNI. Si sólo los miembros de la Familia Real portan DNIs de dos cifras y no fue la infanta Cristina, ¿quién lo hizo? ¿Cuál es el DNI al que se le puede asignar la venta? ¿Quién era el terrateniente? Pero esto es harina de otro costal.

Aquí, la cuestión es que, a la Hacienda Pública, no le cuadran las cifras de la infanta empezando por la del DNI y, lo que es muchísimo más importante, que, por lo visto, todos estamos expuestos a que la Agencia Tributaria nos endose un muerto que no nos toca y, con un DNI de más de dos cifras, justificar la inocencia se complica.

2 comentarios:

  1. Yo creo que, definitivamente, la infanta tenía que ir a la cárcel y esa estupidez fué lo único que se les ocurrió para "salvarla". Y lo peor es que se creen que todos los españoles somos estúpidos.

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  2. Además de creerse que todos los españoles somos estúpidos, saben perfectamente que no podemos hacer nada para solucionar el asunto, y que los que tendrían que hacerlo, que son los fiscales públicos y los jueces, tampoco lo van a hacer, que para eso les tienen bien controlados. Como a la prensa, que es la que debería -a falta de fiscales- no cesar de denunciar mientras no se aclare el tema. Y el ciudadano de a pie, ya que le está vedado el derecho a la denuncia y a exigir explicaciones y responsabilidades, al menos debería de negar el voto a ninguno de esos títeres que legislan descaradamente de forma que todo esto, y muchas cosas más, puedan suceder con la mayor impunidad imaginable por parte de los titiriteros.

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