miércoles, 25 de septiembre de 2013

Mariano tiene el PIB alto

Siempre se ha dicho que de ilusión también se vive y, de eso exactamente, es de lo que se vive en la Moncloa. Es pisar las puertas del palacio y recibir un bautizo de magia. Por eso, Aznar se creyó que había llegado para salvar España y, de paso, devolverla a sus Siglos de Oro. Como no lo consiguió del todo, nombró a Mariano sucesor y, éste sí, de momento, ya nos ha hecho regresar a los años sesenta. En el ínterin, Zapatero, cuyo apellido no terminaba de ayudarle a proyectar una imagen seria,  se ocupó de manera ejemplar y por puro aburrimiento de desmantelar en ocho años al partido en el Gobierno. A falta de uno, dejó a Rubalcaba a la cabeza del proyecto, aunque ya en el papel de secretario porque la presidencia le sobraba de mangas. Y Mariano..., mi Mariano se ha cubierto de gloria.

Mariano empezó prometiendo que, en cuanto el puesto fuera suyo, la desaceleración heredada se iba a acelerar de cero a cien en un microsegundo, que el paro se esfumaría con la estela de Zapatero y que caería sobre nuestras cabezas una lluvia de bienestar cada lunes a primera hora. Una vez que tomó posiciones, se encargó de desdecir todo lo que había dicho y, cuando ya no ha podido vivir de desmentidos, se ha metido a desgranar la macroeconomía.

La macroeconomía es ese ente abstracto que nadie sabe muy bien cómo va ni cómo viene pero que viene que ni pintado para los tiempos muertos. Cuando alguien, cualquier iluminado de los habituales, considera que el país se ha cansado de oír, ver y sufrir miserias, se abre el turno de las buenas noticias a base de grandes números y a ver quién es el listo que repasa la cuenta sin dejarse un cero. Es entonces cuando le ponen la corbata a Mariano y lo sueltan ante las cámaras con la boca llena de déficit, de prima de riesgo y de un PIB que se nos va de copas. Porque, de todos los que son, sólo a Mariano se le sube el PIB y se le baja la prima de riesgo con tanta gracia. Mariano se gasta un arte para poner las cuentas de la Nación a dar volteretas que ni Ángel Cristo con sus leones. A Mariano, se le sube el PIB como a mí me baja el azúcar o como a Zapatero se le pasaban las crisis, en un visto y no visto. Y es que es Mariano un presidente y economista como ninguno.

Las grandes obras de Mariano son dignas de recopilación. Su programa electoral ya se encuentra en coleccionables junto a los tebeos de Rompetechos, los cursos de fotografía  y las joyas de la literatura universal. Los dos millones de parados acumulados se compensan ampliamente con los treinta y un puestos de trabajo creados en el mes de agosto. La lluvia de bonanza y bienestar que prometía sigue estando siempre al caer. A más a más, como dice mi amiga Puri cuando "además" se le queda corto, hay que reconocerle también a Mariano que, en dos años de lucha, no ha perdido un ápice de optimismo y capacidad profética. Al final, la herencia recibida, con todo lo que traía, a Mariano ni le ha rozado, la esquivó como se esquiva un balón de playa que viene bajo, con muchísima cintura y elasticidad torera.

Sin embargo, y sin ánimo de desanimar, después de casi dos años marianos ya, yo no termino de ver a Mariano en el papel del optimista que pretende. Quizá sea porque se tiró siete años aguándole la fiesta a José Luis y, como cenizo, desde mi humilde punto de vista, bordaba el babero. Será por eso o porque creo que todavía no se le ha oído una verdad que, a mí y a unos treinta o cuarenta millones de españoles más, nos cuesta terminar de asumir que España vaya bien, por mucho que al de la barba le suba el PIB, le baje la prima y ya no se vea la recesión.

5 comentarios:

  1. Pues yo creo que los políticos lo están bordando. Cumplen a la perfección con su misión, y cuando piensas que ya no se les puede pedir más, llega otro que le deja pequeño en el cumplimiento estricto y meticuloso de sus obligaciones, haciendo incluso encaje de bolillos para superar, si cabe, el mandato que tienen de anestesiar cerebros y esquilmar bolsillos. ¿Qué me dices de la penúltima?, (supongo que mientras escribo esto ya ha surgido otra), la de que “La Junta impedirá donaciones a familiares un año antes de una previsible muerte”. Por más que le doy al tarro, no logro imaginar cómo se puede alcanzar tales niveles de creatividad. No sé qué tipo de sustancias se meterán p’al cuerpo antes de parir semejantes no sé cómo llamarlo. Seguro que están en contacto con los últimos avances en dopaje exhibidos en los últimos Juegos Olímpicos. Perdón, en el último Salón Internacional del Dopaje.

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  2. Ya lo decía antes, que mientras escribía la penúltima llegaría la última, que ahora vuelve a ser la penúltima: Ana Botella: “Todos somos muy libres de fumar o no, de ir o no ir a Eurovegas”. Así, con un par, y se queda tan tranquila. Ya no me cabe la menor duda, los títeres tienen últimamente orden tajante de ofrecer espectáculo, de convertir la política en un reality show, de hacer de la vida cotidiana un “sálvame de luxe”, o como se llame eso.

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    1. Que estemos pagando por esto...
      Gracias, Fractalio, por estar y aportar siempre una opinión constructiva. ;)

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  3. Verdaderamente hacen lo posible porque les mandemos a la mismísima hez. Pero debemos resistir y, sobre todo, acordarnos de todo esto a la hora de votar. Porque luego se nos olvida y PP y PSOE se reparten desde hace años no menos de 16 ó 17 millones de votos. Un saludo. Muy bueno el blog.

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    1. Muchas gracias, Carlos, por pasarte por aquí. De acuerdo contigo, ya sólo nos quedan las urnas y no sabemos darles el uso que merecen. Un saludo.

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